Biblia de Calmet - Vence

Pocos saben que la primera Biblia traducida en América fue la versión francesa de Calmet-Vence en el siglo XIX, la cual es un monumento a la erudicción pues sus 25 tomos no solo reproducían el texto de la Vulgata latina a la par que la traducción castellana sino que era acompañada con excelentes notas patrísticas y exegéticas además de contar con serias introducciones que aún hoy son útiles en especial para la lectio divina y meditación.


Sobre esta Biblia de Calmet - Vence hay mucha historia, mas que nada francesa. Esta basada en una traducción de la Vulgata Sixto - Clementina y también fue llamada la  ´Bible du Port Royal´ o  `Bible de Sacy´ debido a que en sus inicios fue realizada por Louis-Isaac Lemaistre de Sacy  (1667).


Las profusas notas, referencias, comentarios y reflexiones hechas por varios religiosos franceses entre los que destaca el Padre Henri-François de Vence y el abad Benedictino Agustín Calmet hicieron que fuera de las mejores ediciones bíblicas francesas de la cual se nutrieron muchos misioneros y familias cristanas


En el siglo XIX el mexicano Mariano Galván Rivera en colaboración con ocho sacerdotes mexicanos y algunos seglares como Manuel Carpio y Atanasio Ochoa se dieron a la tarea de traducir la Biblia y las notas al castellano. En la traducción de esta Biblia fue utilizada la 4ta. edición francesa de 1820. La nueva edición apareció en 25 tomos entre 1831 y 1836 y contenía el texto de la Vulgata además del texto castellano con todas las notas y mapas.


Para ese entonces todas las Biblias venían de Europa, fuesen católicas o protestantes. La edición de Galván y Rivera fue la primera impresa en Hispanoamérica, ya que la Vulgata, la Scío, la Torres Amat, las traducciones de las Sociedades Bíblicas y demás Biblias provenían generalmente de España y de Inglaterra, salvo excepción de impresiones mínimas como los Santos Evangelios.


Esta traducción sobre el francés y el latín fue el preámbulo para la difusión bíblica en América ya que luego se popularizó la Biblia de Torres Amat en todo el continente, para luego tener la primera traducción hecha desde los originales en griego, en Chile, con el P. Jünemann y coronar con la Biblia comentada de Straubinger en Argentina.


Reconociendo que España tardó en dar apertura a la traducción bíblica, no sin cierto escrúpulo de la corona, debido a la amenaza de la luteranización del reino y en eso quedó atrás hasta el siglo XVIII, a diferencia de las Biblias católicas en francés e italiano; la lengua española pudo adelantar desde el siglo XIX en estudios Bíblicos que se coronaron con la Nácar - Colunga y que aún continua, a esto ayudó la Biblia publicada en el México post independentista.


La Biblia de Vence, traducida y editada en México fue un grano de arena en la montaña de ahora tenemos de estudios bíblicos. Lamentablemente no tuvo mucha difusión y fue superada por las ediciones de Torres Amat que se presentaron mas practicas y en un tomo.


2)  Sobre la Biblia hay que decir lo siguiente:

- El texto traducido de la Vulgata.

- Se nota levemente la diferencia de traductores.

- El texto supera Scío y a Torres Amat.

- Las notas y comentarios son eruditos y aún hoy insuperables.

- Muy semejante a las Biblias de Bossuet y Pirot.

- Las introducciones superan a otras ediciones castellanas.


Es una lastima que se editara continuamente la Biblia de Torres Amat solo por practicidad (en un solo tomo) y no se hiciera el esfuerzo de hacer lo mismo con las ediciones de Scio y Vence que superan con creces a la Biblia con viruelas (en palabras del P. Castellani) con la que muchos nos familiarizamos hasta hoy.


En 2010 las Sociedades Bíblicas de México se unieron del Bicentenario de la Independencia (sic) editando la Biblia de Vence y proponiéndola como la Biblia del Bicentenario. Sobre esta edición hay que decir que NO ES CATÓLICA, mismo que se trate de la traducción hecha por los católicos del siglo XIX en México. No contiene los deuterocanónicos ni las notas católicas completas.